miércoles, 8 de marzo de 2017

Dos poemas de Tao Lin

Algunos de los momentos más felices de mi vida ocurrieron en el messenger de AOL

crearé una nueva categoría
en mi lista de amigos de messenger

la llamaré
‘gente que me gusta pero yo no les gusto’

y moveré tu nombre a ese grupo
y te invitaré a mi casa
y tú dirás ‘si no me gustas ¿por qué iría a tu casa?’
y me mirarás la cara
y yo tendré una respuesta sincera a tu pregunta
y te diré que vendrás para ser amable

y después de un rato te irás a tu casa
y no me llamarás
y yo tampoco
y después de un rato ya no me vas a gustar
y después de un rato nos olvidaremos mutuamente
y después de un rato estarás sola y hermosa dentro de tu ataúd
y yo tendré frío y estaré solo en mi ataúd





Aprenderé cómo amar a una persona entonces te enseñaré y entonces lo sabremos

visto desde una distancia suficientemente grande no puedo ser visto
siento eso como una sensación extremadamente distinta
a la de sentirse como mierda; el efecto de los niños pequeños
es que usan oraciones sentenciosas y luego te miran a la cara
con una expresión que dice: ‘nunca harás mucho
por las personas que amas’; siento que el universo se expande
y se siente como si nadie se esforzara lo suficiente
el efecto de eso es la sensación extremadamente mierda
de ser la única persona con vida; he estado solo por mucho tiempo
usaré a una persona extrema para sentirme menos solo
el efecto de estar solo por mucho tiempo
es que he estado pensando muy duro y aprendiendo
sobre la mortalidad, la soledad, la gente, la sociedad, y el amor; tengo miedo
de no aprender lo suficientemente rápido: siento que el universo se expande
y se siente como si nadie nunca se hubiese esforzado lo suficiente; cuando lloré en tu cuarto
fue el efecto de una sensación extremadamente distinta que las de ‘soy la única persona
con vida’, ‘no he aprendido lo suficiente’ y ‘siento que el universo se expande
y hace que las cosas se distancien
y se siente como una oración sentenciosa
cuyo mensaje es que debemos esforzarnos más




viernes, 3 de marzo de 2017

"Entrevista a Judith Butler"; por Ima Sanchís

“51 años. Nací en Ohio, y vivo en California. Enseño retórica y teoría de la literatura en la universidad de Berkeley y escribo sobre cuestiones de género e identidad sexual. Vivo con mi compañera, también profesora en la Universidad , y tenemos un hijo juntas de 12 años. Es necesaria una alianza de movimientos sociales contra la guerra. Soy agnóstica con valores judíos”.

—En qué momento está el feminismo norteamericano?
—Necesita establecer alianzas globales.
—¿Alianzas con quién?
—Hay que dejar de pensar en el feminismo como algo que pertenece a las mujeres en entornos urbanos del mundo occidental.
—¿Alianzas con mujeres de otras culturas?
—Sí, con mujeres en situaciones globales muy diversas. Y es importante que el feminismo se siga estructurando como una lucha contra la violencia, tanto la de género como la de la guerra. Y también me parece importante que el feminismo establezca alianzas con las minorías sexuales.
—¿Por qué mezclar guerra y feminismo?
—Porque es sintomático que Bush declarara que la guerra en Afganistán se hacía para liberar a las mujeres afganas.
—¿Ha fracasado el feminismo del siglo XX?
—Yo tengo una visión positiva. La progresión ha sido desigual, pero claramente podemos ver que hay mejores salarios y condiciones de trabajo para las mujeres. Y en buena parte del contexto global las mujeres tienen más participación en la decisión política.
—Sea autocrítica.
—Algunas formas de pensar feministas eran demasiado rígidas, pensaban en el hombre como el opresor y en la mujer como víctima.
—¿No se corresponde a la realidad?
—No, el feminismo que atrae a las nuevas generaciones es el que acentúa la libertad y el poder más que la victimización. El feminismo necesita un discurso afirmativo y, sobre todo, cuestionar lo que significa ser mujer y ser hombre.
—¿No estamos definidos por la biología?
—No, la biología es importante pero el género se construye de diferentes maneras en diferentes culturas, y lo que es más interesante es que cada una de esas construcciones se piensa a sí misma como natural. Hoy sabemos que no hay un único patrón con respecto a lo que significa ser hombre o ser mujer.
—¿Entonces?
—Mi propuesta es que pongamos en cuestión la estigmatización con la que se carga a las personas que no corresponden con la norma de género y sexual.
—Usted se refiere al diferente, no a lo femenino.
—Incluso las mujeres que aparecen como muy femeninas tienen que luchar cada día para defender esa feminidad, tienen que maquillarse, arreglarse, controlar sus andares… Todos esos gestos son parte de lo que construye el género en la vida cotidiana.
—Pero igual es un placer, un juego.
—Aun así sufren la ansiedad o el miedo de no responder a ese tipo de construcción.
—Todos representamos un papel, una suma de roles
—Propongo es que esos modelos sociales acepten estilos singulares. Simone de Beauvoir decía que no se nace mujer sino que se deviene mujer. Si uno se puede convertir en una mujer, ¿es posible convertirse en algo que no sea una mujer?
—¿?
—El feminismo siempre se ha interesado por cuál es la versión de lo femenino a la que se debe llegar, necesitamos nociones de género más amplias que permitan que las personas puedan vivir de manera más abierta.
—Pues el 90% de las adolescentes de su país piden como regalo de graduación una operación de pechos.
—Eso muestra precisamente que muchas jóvenes tienen ansiedad con respecto a sus posibles carencias para incorporar las normas de feminidad. Pero coexisten también movimientos de juventud que cuestionan las normas de género.
—¿Cuál es su propuesta para ellas?
—Ofrecer una filosofía de la libertad. Lo importante es dirigirnos al deseo que todos tenemos de aceptar la complejidad del otro, de lo diferente. Algo que aparece después de esa primera sensación de rechazo que devienen de nuestros estereotipos.
—En España mueren asesinadas por sus compañeros casi dos mujeres a la semana.
—Por eso insisto en que el feminismo necesita ser afirmativo y salir de la victimización, que esas mujeres adquieran capacidad de actuar y de resistir esos modelos de feminidad por ejemplo aprendiendo técnicas de autodefensa.
—Ahora me ha sorprendido.
—Puede parecer muy banal, pero se trata de un feminismo no victimizante que insiste en la capacidad que tienen las mujeres en resistir los modelos de género. Y también creo en el aprendizaje y la lectura como medio para salir del espacio doméstico y de las normas; creo en las estrategias de desarrollo de poder personal.


Vida sacrificada
Cuando le pregunta a su hijo si ha sido difícil crecer con dos madres, él le responde que no, que lo difícil ha sido crecer con dos profesoras. Butler que ha dirigido un seminario en el MACBA, es una de las más destacadas pensadoras feministas estadounidenses, la autora más referenciada en la literatura feminista actual. Para ella género, sexo y sexualidad se producen culturalmente a través de acciones repetidas dentro de un discurso regulador. Refuta la idea de que el sexo sea el que dé origen al género. Sexo y sexualidad, lejos de ser algo natural, son algo construido. Apela al feminismo de la multidiferencia y propone una pregunta para las mujeres: ¿seguiría siendo una mujer sino viviera esta vida sacrificada?



jueves, 23 de febrero de 2017

"Y la guerra apenas ha comenzado"; Tiqqun

Se dice “el tiempo de los héroes ha pasado”, con la esperanza de enterrar junto a él toda forma de heroísmo.
El sueño de la época no es el buen sueño que procura el descanso, sino más bien un sueño angustiado que os deja más exhaustos todavía, deseosos solamente de volver a él para alejaros un poco más de la irritante realidad. Es la anestesia que requiere una anestesia aún más profunda.
Aquellos que por suerte o por desgracia se sustraen al sueño prescrito, nacen a este mundo como niños perdidos.

¿Dónde están las palabras, dónde la casa, dónde mis antepasados, dónde están mis amores, dónde mis amigos?
No existen, mi niño. Todo está por construir. Debes construir la lengua que habitarás y debes encontrar los antepasados que te hagan más libre. Debes construir la casa donde ya no vivirás solo. Y debes construir la nueva educación sentimental mediante la que amarás de nuevo. Y todo esto lo edificarás sobre la hostilidad general, porque los que se han despertado son la pesadilla de aquellos que todavía duermen.

La superación viene siempre de otro lugar

Aquí prevalece la regla de no-actuar, que se expresa así: la fecundidad de la acción verdadera reside en el interior de ella misma; podría decirlo de otro modo, podría decir: la acción verdadera no es un proyecto que uno realiza, sino un proceso al cual uno se abandona.
Quien actúa, actúa hoy como niño perdido.
La errancia gobierna este abandono. Vagamos. Vagamos entre las ruinas de la civilización; y precisamente porque se encuentra en ruinas, no nos será dada la posibilidad de enfrentarla. Es una guerra bien curiosa esta en la que nos hallamos comprometidos. Una guerra que requiere que se creen mundos y lenguajes, que se abran y ofrezcan lugares, que se constituyan hogares, en medio del desastre.

Existe esa vieja noción, bolchevique y, ciertamente, un poco frígida: la construcción del Partido. Creo que nuestra guerra es la de construir el Partido o, más bien, la de dar un contenido nuevo a esa ficción despoblada.

Una sociedad que ha agotado el conjunto de sus posibilidades
vitales tiene buenas razones para juzgar como “terrorista” todo
aquello que se experimente más allá de ella.

Charlamos, nos besamos, preparamos una película, una fiesta, una revuelta, encontramos un amigo, compartimos una comida, una cama, nos amamos, en otras palabras: construimos el Partido.
Las ficciones son cosas serias. Necesitamos ficciones para creer en la realidad de lo que vivimos. El Partido es la ficción central, la que recapitula la guerra en curso.



miércoles, 15 de febrero de 2017

Abecedario de Deleuze.

La entrevista. Letra F (por fidelidad)
En realidad le pregunta sobre la fidelidad pero él habla sobre la amistad.

C.P.: Tus amistades son muy importantes para vos. Quisiera saber si considerás correcta la impresión de que la fidelidad está forzosamente ligada a la amistad o si, acaso, es a la inversa.
G.D: La amistad es algo distinto de la fidelidad. ¿Por qué se hace uno amigo de alguien? Para mí, es una cuestión de percepción. No se trata de tener ideas en común. ¿Qué quiere decir "tener cosas en común" con alguien? Voy a decir banalidades: es entenderse sin tener que explicarse. No es partir de ideas comunes, sino que se tiene un lenguaje común, o un pre-lenguaje común. Hay personas de las que no comprendo nada de lo que dicen, aunque digan cosas sencillas como "Pasame la sal". Por el contrario, hay quienes me hablan de un tema sumamente abstracto y no estoy de acuerdo con ellos, pero lo entiendo todo. No se trata de la comunidad de las ideas, sino que hay un misterio en el hecho de tener algo que decir a alguien, de entenderse sin ideas comunes. Es esa especie de fondo indeterminado. Tengo una hipótesis: cada uno de nosotros es apto para aferrar un determinado tipo de encanto, nadie aferra todos los tipos a la vez. Hay una percepción del encanto. Un gesto de alguien, un pudor de alguien son fuentes de encanto, que tienen tanto que ver con la vida que llegan hasta las raíces vitales, de tal suerte que uno se hace amigo de alguien. Hay frases que sólo pueden ser dichas si la persona que las dice es vulgar o innoble. Para cada uno de nosotros hay frases ante las que uno se dice: "¡Dios mío! ¿Qué estoy oyendo? ¿Qué es esta inmundicia?" No se puede decir una de esas frases al azar y luego pretender enmendarla. Y, a la inversa, hay frases insignificantes que tienen tal encanto, que muestran tal delicadeza que inmediatamente pensás que aquel que la pronuncia es tuyo y no en el sentido de la propiedad. En fin, en ese momento nace la amistad, puede nacer. Así que se trata ciertamente de una cuestión de percepción, de percibir algo que te es afín o que te enseña, que te abre o te revela algo.
C.P.: Descifrar signos.
G.D.: Exactamente, sólo se trata de eso. A mi modo de ver, todas las amistades se asientan en esas mismas bases: ser sensibles a los signos que alguien emite. Creo que eso es lo que explica que uno pueda pasarse horas con alguien sin decir una palabra, o diciendo cosas completamente insignificantes. La amistad es cómica.
C.P.: A vos te gustan mucho los cómicos, las duplas de amigos, como Bouvard y Pécuchet, o Mercier y Camier...
G.D.: Yo creo que con Jean-Pierre (un amigo) somos pálidas reproducciones de Mercier y Camier. En efecto, yo estoy todo el tiempo cansado, tengo una salud frágil; Jean Pierre es hipocondríaco y nuestras conversaciones son muy del tipo Mercier/Camier. Uno le dice al otro: "¿Cómo andás?". Y el otro responde: "Estoy que reviento, pero no de entusiasmo". Esa es una frase llena de encanto y uno ama al que la dice. Con Félix (Guattari) es diferente, estamos más próximos a Bouvard y Pécuchet. Con otro amigo, podríamos ser pálidas réplicas de Laurel y Hardy. No es que se deba imitar a esas grandes parejas, pero la amistad es eso. Los grandes amigos son Bouvard y Pécuchet, Mercier y Camier, Laurel y Hardy, aunque riñan y se peleen, eso no tiene mucha importancia.
En la cuestión de la amistad hay una especie de misterio y esto atañe estrechamente a la filosofía. Porque la palabra "filosofía" contiene la palabra "amigo". Quiero decir que el filósofo no es un sabio. De lo contrario, sería cómico. Literalmente es un "amigo de la sabiduría". Lo que los griegos inventaron no es la sabiduría, sino esa extraña idea: "amigo de la sabiduría". ¿Qué quiere decir "amigo de la sabiduría"? Este es el problema del ¿Qué es la filosofía? (libro de G.D.).El amigo de la sabiduría no es un sabio. Hay una interpretación obvia que dice que tiende hacia la sabiduría. Pero así no se entiende nada. ¿Qué es lo que inscribe la amistad en la filosofía y qué tipo de amistad? ¿Ha de darse en relación con un amigo? ¿Qué era esto para los griegos, qué quiere decir "amigo de"? Si interpretamos "amigo" como aquél que "tiende hacia", entonces amigo es quien pretende la sabiduría sin ser un sabio. Pero, ¿qué quiere decir pretender la sabiduría? Quiere decir que hay otro, que nunca se es el único pretendiente. Si hay un pretendiente de la chica, entonces quiere decir que la chica tiene varios pretendientes.
CP: No se es el prometido de la sabiduría, se es apenas un pretendiente.
GD: Exacto. Entonces hay pretendientes a la sabiduría. ¿Y qué inventaron los griegos? A mi modo de ver, la civilización griega inventó el fenómeno de los pretendientes. O sea, la idea de que hay una rivalidad de los hombres libres en todos los dominios. Esta idea de la rivalidad entre los hombres libres no existía en otros lugares. Pensemos en la elocuencia, por ejemplo. Es por eso que son tan burocráticos, entablan pleitos, se procesan mutuamente... El chico o la chica tienen pretendientes, están los pretendientes de Penélope... En fin. Este es el fenómeno griego por excelencia. Si consideramos la historia de la filosofía, para algunos la filosofía está ligada a ese misterio de la amistad. Para otros, al misterio del noviazgo.Y tal vez no andemos lejos. Pienso en Las cartas del noviazgo, de Kierkegaard. No hay filosofía sin ese texto, sin el primer amor.
Pero, como decíamos antes, el primer amor es la repetición del último, tal vez sea el último amor. Tal vez la pareja tenga importancia en la filosofía. Creo que no se sabrá lo que es la filosofía hasta que no se hayan resuelto las cuestiones de la novia, del amigo, de lo que es el amigo, en fin. Eso es lo que me parece interesante. Blanchot y Mascolo son dos pensadores actuales que en relación con la filosofía o el pensamiento, otorgan importancia a la amistad. Pero un sentido muy especial, ya que no nos dicen que es preciso tener un amigo para ser filósofo o pensar, sino que consideran que la amistad es una categoría o una condición del ejercicio del pensamiento. Eso es lo que importa. No el amigo en sí, no el amigo de hecho, sino la amistad como categoría, como condición para pensar. A mí me encanta desconfiar del amigo; para mí, la amistad es la desconfianza. Yo desconfío de Jean Pierre como la peste. Desconfío de mis amigos. Pero desconfío con tanta alegría que no pueden hacerme ningún daño. Pueden hacerme lo que quieran que lo voy a tomar con mucha gracia. Hay mucho entendimiento, mucha comunidad entre amigos. Pero no hay que creer que estos acontecimientos sean pequeños asuntos privados. Cuando se habla de amistad se trata de saber en qué condiciones se puede ejercer el pensamiento. Por ejemplo, Proust considera que la amistad es nada. No sólo para él, en lo que le concernía, sino porque, para el pensamiento, no había nada que pensar en la amistad. En cambio, considera que hay materia para pensar en el amor celoso. Que ésa es la condición del pensamiento (...)




Eugenio Carutti sobre la neurosis y el destino

Es evidente que, desde lo psicológico, aquí habrá que trabajar sobre un fantasma vincular que, si bien suele comenzar proyectado en el hermano, luego se instala en muchísimas otras personas y situaciones. O sea que, si el vínculo primario con el hermano no está trabajado afondo, el mecanismo mal resuelto se traslada a lo largo de la vida, puesto que el destino seguirá trayendo la misma estructura, en diferentes escenarios.
Aunque nuestra energía siempre trae el mismo patrón, en los primeros años de vida desarrollamos determinadas soluciones ante los primeros desafíos energéticos. El problema es que nos quedamos fijados a esa presunta solución y luego tendemos a repetirla, a leer los escenarios futuros no desde una disposición de aprendizaje, sino desde una conclusión consciente o inconsciente. Y así, nos volvemos mecánicos.
Por lo tanto, es necesario discriminar bien dos tipos muy distintos de repeticiones. Una es la repetición energética; en el caso del Ascendente geminiano, siempre insistirá en aparecer aquello que me obliga a vincularme en forma múltiple y abrirme a la comunicación. Pero no tiene por qué repetirse el vínculo que establecí con mis hermanos, con el mismo desenlace. En todo caso, la que repite es mi psique, que se quedó trabada en esa manera de vincular —o de no vincular— lo fragmentario. Cuando reaparece la oportunidad energética, yo trato a esa nueva situación desde la imagen primaria, que tiene que ver con el modo como viví el vínculo con mis hermanos o amigos íntimos de la infancia y juventud. Entonces, pido lo mismo, fantaseo que sobrevendrán las mismas consecuencias, me ubico en la misma posición y el destino se repite. Por eso, es importante discriminar desde un principio la repetición de destino —en tanto nuevas oportunidades de comprender la propia naturaleza— de la repetición neurótica, como predominio de imaginarios infantiles. El destino no es neurosis, aunque la neurosis haga destino.



jueves, 2 de febrero de 2017

"Elogio del amor"; Badiou

En alguna parte, el poeta portugués Pessoa dice: “El amor es un pensamiento”. Es un enunciado muy paradójico (en apariencia) porque siempre se ha dicho que el amor es el cuerpo, es el deseo, es el afecto, es todo lo que precisamente no es la razón o el pensamiento. Y él dice: “El amor es un pensamiento”, Creo que tiene razón, pienso que el amor es un pensamiento y que la relación entre este pensamiento y el cuerpo es totalmente singular, y siempre está marcada, como lo decía Antoine Vitez, por una ineluctable violencia. Y nosotros experimentamos esa violencia en la vida. Es muy cierto que el amor puede hacer doblarse a nuestro cuerpo, inducir inmensos tormentos. El amor, se ve todos los días, no es ningún afluir largo y tranquilo. No se puede olvidar el número, espantoso después de todo, de los amores que conducen al suicidio o a la muerte, En el teatro, no es solamente, ni principalmente, el vodevil del sexo, o la galantería inocente. Es también la tragedia, la renuncia, el furor. La relación entre el teatro y el amor también es la exploración del abismo que separa a los sujetos, y la descripción de la fragilidad de este puente que el amor tiende entre dos soledades. Siempre es necesario volver a ello: ¿qué es un pensamiento que se expone como yendo y viniendo entre dos cuerpos sexuados? Al menos hay que decir, y es lo legitima tu cuestión precedente, que si no hubiera amor uno se tendría que preguntar de qué habla el teatro. Pues bien, el teatro, si no hubiera amor, hablaría (y ha hablado abundantemente) de la política. Entonces, digamos que el teatro es la política y el amor, y más generalmente, el entrecruzamiento de los dos. Por otra parte, esa es una de las posibles definiciones de la tragedia: decir que es el cruce de la política y el amor. Pero el amor por el teatro y el amor del teatro, es también (y muy fuertemente) el amor del amor, porque sin las historias de amor, sin la lucha de la libertad amorosa contra el contrato familiar, el teatro no es gran cosa. Tanto las comedias antiguas como las de Molière nos cuentan, de manera esencial, cómo unos jóvenes que se han encontrado por azar deben desbaratar la intriga del matrimonio arreglado por los padres. El conflicto teatral más corriente, el más explotado, es la lucha del amor azaroso contra la ley necesaria. Más finamente, es la lucha de los jóvenes, ayudados por los proletarios (esclavos y siervos), contra los viejos, ayudados por la Iglesia y el Estado. Ahora se me dirá: “La libertad ha ganado, no hay matrimonio arreglado, la pareja es una creación pura”. Pero, ello no es totalmente seguro. ¿La libertad, qué libertad exactamente? ¿A qué precio? Sí, es una verdadera pregunta: ¿qué precio ha pagado el amor por el aparente triunfo de su libertad?



viernes, 6 de enero de 2017

Raul Zurita sobre la urgencia del amor

“Todo amor es urgente, porque nos vamos a morir. Si tuviésemos la vida eterna por delante, no tendríamos necesidad del amor. (…) El amor surge como la gran resistencia al hecho inminente de la muerte”