miércoles, 30 de marzo de 2016

Guerra al slogan





No abusemos de lo simple
No lo transformemos en panfleto para justificar la melancolía por el paraíso perdido
En vez de eso, aprendamos a reconocer y a desarmar las trampas que haya
Aunque duela un poco, tratemos de crecer
Crezcamos con sentido propio
Crezcamos mejor

martes, 22 de marzo de 2016

"Nubes (I)"; Jorge Luis Borges


No habrá una sola cosa que no sea
una nube. Lo son las catedrales
de vasta piedra y bíblicos cristales
que el tiempo allanará. Lo es la Odisea,
que cambia como el mar. Algo hay distinto
cada vez que la abrimos. El reflejo
de tu cara ya es otro en el espejo
y el día es un dudoso laberinto.
Somos los que se van. La numerosa
nube que se deshace en el poniente
es nuestra imagen. Incesantemente
la rosa se convierte en otra rosa.
Eres nube, eres mar, eres olvido.
Eres también aquello que has perdido.




(hoy mi cabeza es una nube de madera)

jueves, 17 de marzo de 2016

"Así es como la pierdes"; Junot Diaz

"Ese fue el verano en que todo en lo que nos íbamos a convertir estaba flotando sobre nosotros. Las jevas empezaban a fijarse en mí; no era buenmozo, pero sabía escuchar y tenía los brazos musculosos como un boxeador. En otro universo, probablemente todo hubiera salido bien, hubiera tenido miles de novias, y buenos trabajos, y un mar de amor en que nadar, pero en el mundo en que vivía, tenía un hermano que se estaba muriendo de cáncer y la vida que me esperaba era un túnel largo y oscuro como una milla de hielo negro"

(...)

"Nilda mira al suelo como si tuviera miedo de caerse. Me palpita el corazón y pienso: Podríamos hacer cualquier cosa. Hasta nos podríamos casar. Podríamos ir a California. Podríamos comenzar de nuevo. Todo es posible, pero ninguno de los dos dice na y el momento pasa y entonces regresamos a nuestro mundo de siempre.
¿Te acuerdas del día en que nos conocimos?, me pregunta.
Asiento.
Querías jugar a la pelota.
Era verano, digo. Tenías puesta una camiseta sin mangas.
Me obligaste a ponerme otra camisa para poder ser parte de tu equipo. ¿Te acuerdas?
Me acuerdo, digo.
Jamás volvimos a hablar. Un par de años después me fuí del barrio pa la universidad y nunca más supe qué coño fue de ella."

(...)

"Apenas sobrevives los dos semestres. Ha sido un largo tramo de mierda y por fin la locura ya empieza a disiparse. Es como despertarse de la peor fiebre de tu vida. No eres el mismo de antes (ja, ja!), pero ya te puedes parar cerca de las ventanas sin sentir impulsos raros y eso es un paso adelante. Desafortunadamente has engordado veinte kilos. No sabes como ocurrió, pero ocurrió. Solo te sirven un par de jeans y ni uno de tus trajes. Guardas todas las viejas fotografías de ella, les dices adiós a sus facciones de mujer maravilla. Vas al barbero, te afeitas la cabeza al rape por primera vez en mil años y te cortas la barba.
¿Ya?, te pregunta Elvis.
Ya.
Una abuela blanca te forma un escándalo en un semáforo y tú simplemente cierras los ojos hasta que termina y se va. 
Búscate otra jeva, te aconseja Elvis. Tiene a su hija en brazos. Un clavo saca otro clavo.
Nada saca nada, le contestas. Nunca habrá otra como ella.
OK. Pero búscate otra jeva de todos modos."

(...)

"Te enfocas más que nunca, en tus clases,  tu terapia física, tu terapia regular, tus lecturas, tus caminatas. Sigues esperando que se levante el peso que has sentido por tanto tiempo. Sigues esperando el momento en que jamás volverás a pensar en tu ex. Pero no llega.
Le preguntas a todo el mundo: ¿Cuánto tiempo toma recuperarse?
Hay muchas fórmulas. Un año por cada año que estuvieron juntos, dos años por cada año que estuvieron juntos. Es cuestión de voluntad: el día que lo decidas, se te pasa. Nunca se te pasa."

(...)

"El tiempo pasa. Sales con la muchacha alta. Ves a más médicos. Celebras el doctorado de Arlenny. Y una noche de junio garabateas el nombre de tu ex y le añades: La vida media del amor es eterna.
Se te ocurren un par de otras cosas. Entonces bajas la cabeza.
Al día siguiente revisas lo que escribiste. Por primera vez no quieres quemar las hojas o dejar de escribir para siempre.
Es un comienzo, le dices a la habitación vacía.
Y eso es todo. En los próximos meses sigues el ritmo del trabajo, porque te da esperanza, algo como una bendición, y porque en tu corazón de cuernú mentiroso sabes que algunas veces un comienzo es todo lo que nos toca."





miércoles, 16 de marzo de 2016

lunes, 14 de marzo de 2016

"La isla del padre"; Fernando Marías

"Concretar en un puñado de líneas lo que sabemos de las personas que amamos es un interesante ejercicio de escritura, pero también, y ante todo, un involuntario autorretrato. Las palabras que elijo para contar quién fue mi padre cuentan en realidad quién soy yo. O comienzan a contarlo"

(...)

"Te quiero mucho y nunca te lo he dicho.
Mucha gente vive y muere sin decir te quiero a sus seres queridos o sin que ellos se lo digan. Pero en nuestro caso era una necesaria culminación, el cierre preciso, este y no otro, del círculo de nuestra vida compartida. Esa frase podría ser el alma de este libro, esa línea única con la que, según dicen, todo libro debe poder ser definido. Dije también palabras de agradecimiento. Nunca le había dado las gracias por propiciar la oportunidad de que yo pudiera ser quien soy. Por supuesto, lo que soy lo he hecho yo, lo bueno y lo malo, pero él peleó para ayudarme a serlo, entendió mi proyecto vital, lo apoyó, creyó en él en los peores momentos, lo financió, y por suerte pudo luego sentirse orgulloso de algunos logros. Sé que hablé del alcohol, ese antiguo y largo lastre de mi vida al que jamás aludimos de forma directa aunque los dos sabíamos que el otro sabía que los dos sabíamos. Tampoco entonces dejó de creer en mí, y si dudó, que tuvo que dudar y sufrir, fue para sus adentros. Que yo supiera y sintiera, siempre estuvo.
Siempre sentí que estabas."

viernes, 11 de marzo de 2016

"La maravillosa vida Breve de Óscar Wao"; Junot Diaz

"Toda familia dominicana tiene historias de amores locos, de quienes llevan el amor a extremos, y la familia de Óscar no era la excepción.
Su abuelo, el difunto, había sido inflexible con una cosa u otra (nadie nunca había dicho exactamente con qué) y terminó en la cárcel, primero loco, después muerto; su abuela Nena Inca había perdido a su marido a los seis meses de casada. Se había ahogado en Semana Santa y ella nunca se había vuelto a casar; jamás había tocado a otro hombre. Estaremos juntos muy pronto, Óscar le había oído decir. 
Tu mamá, su tía Rubelka le había susurrado alguna vez, era una loca con el amor. Por poco la mata.
Y ahora parecía que era el turno de Óscar. Bienvenido a la familia, su hermana le dijo en un sueño, la verdadera familia.."

(...)

"¿Va a ponerse bien?, le pregunté a Lola a la salida.
Creo que sí, dijo. Llenaba las bandejas de hielo con agua de la llave. Dice que regresará a Demarest en la primavera.
¿Te parece buena idea?
Lo pensó un segundo. Así era Lola. Sí, creo que sí, dijo.
Tú sabrás. Saqué las llaves del carro del bolsillo. ¿Y cómo está el fiancé?
Está muy bien, dijo sin mucha expresión. Tú sigues con Suriyam?
Sólo oír su nombre me mataba. Hace mucho que no.
Y entonces nos quedamos allí y nos miramos el uno al otro. En un mundo mejor, la habría besado por encima de las bandejas de hielo y allí hubieran terminado todos nuestros problemas. Pero ya saben en qué clase de mundo vivimos. No es la fokin Tierra-Media. Asentí y le dije: Te veo, Lola, y me fui pa mi casa."

(...)

"Así es la vida. Toda la felicidad de la que te rodeas, te la barre como si nada. Si me preguntan, diría que no creo que las maldiciones existan. Pienso que solo existe la vida. Y eso basta."

(...)

"Pero hay días, cuando estoy depre o abatido, cuando me encuentro en el escritorio tarde en la noche, sin poder dormir, pasando las páginas (na menos) de la muy manoseada copia de Watchmen que había sido de Óscar. Una de las pocas cosas que se llevó en su Último Viaje y que pudimos recuperar. El comic original. Paso las páginas -uno de sus tres libros favoritos, sin duda- hasta el horripilante capítulo final: "Un mundo de amor más fuerte". Hasta el único panel que él ha marcado. Óscar -que nunca pintarrajeo un sólo libro en toda su vida- marcó el panel con la misma pluma enfática que usó para escribir sus últimas cartas a la familia. Es el panel donde Adrian Veidt y el Dr. Manhattan sostienen su conversación final. Después que el cerebro mutante ha destruido New York City; después que el Dr. Manhattan ha asesinado a Rorschach; después que el plan de Veidt ha logrado "salvar al mundo".
Veidt dice: "Hice lo que debía, ¿no?. al final, todo salió bien".
Y Manhattan, antes de desaparecer de nuestro universo contesta: "¿Al final? Nada termina, Adrian. Nunca nada termina"."